
La ansiedad es una emoción normal frente a las situaciones de estrés que todo el mundo experimenta de vez en cuando. Sin embargo, en una de cada diez personas la ansiedad es tan intensa y persistente que crea grandes dificultades en el funcionamiento diario frente a las situaciones de estrés, pero es frecuente que en ocasiones se transforme en una ansiedad patológica. Esto quiere decir que será de mayor intensidad y frecuencia de lo esperado en relación con el estímulo que la desencadena, pudiendo configurar un trastorno de ansiedad generalizada. Este trastorno se caracteriza por una ansiedad y preocupación excesivas, resultando un estado difícil de controlar para el individuo que lo padece, acompañada de síntomas como son la inquietud o la impaciencia, fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular o alteraciones del sueño.
